Ryanair está deseando comenzar a operar en los aeropuertos de Lisboa y Madeira en los que desde hace tiempo se encuentra en negociaciones con los gestores aeroportuarios.
Al igual que está pasando en los aeropuertos de Barcelona y Praga, Ryanair está condicionando su entrada en los portugueses a cambio de un especial trato de favor.
En el caso de Lisboa,
Ryanair exige pagar menos de la mitad de tasas aeroportuarias que las demás aerolíneas para establecer una base en la capital lusa.
Al respecto, Eddie Wilson, director de recursos humanos de la compañía dijo "Sólo así estaremos dispuestos a negociar (...) Ellos saben lo que tienen que hacer".
En cuanto a Madeira, la aerolínea de bajo coste irlandesa ha pedido al aeropuerto que financie el 100% de las certificaciones de sus pilotos a través del Fondo de Nuevas Rutas del aeródromo madeirense.
La respuesta del gestor del aeropuerto ha sido tajante: "Inadmisible (...) No vamos a conceder éste tipo de ayuda que nunca se ha facilitado a ninguna otra aerolínea (...) No vamos a tocar el dinero del fondo para estas cosas."
Marc Ríos (buenvuelo.es)