El KRH es el Vueling the Sky, se encargó de inaugurar la ruta VGO-BRU, yo volé en el vuelo BCN-VGO que precedía a dicho acontecimiento.

Tiene dos años y medio.
No ví el nombre del avión pues estaba tapándolo parcialmente el finger, pero empezaba "Vueling m" y deduzco entonces que será el "Vueling me softly". La matrícula KRH.
En el avión éramos 10 en total. 6 de la tripulación y
4 pasajeros: Una pareja, mi colega y yo. Había más miembros de la tripulación que pasajeros...
Al entrar al avión una azafata nos dice que podemos sentarnos donde queramos. (Ya lo sabía)
Nos sentamos en la fila 4 ó 5 y un tcp que durante todo el vuelo demostró ser majísimo (Alejandro) nos dice que estaríamos más cómodos si nos sentamos en "overwings" (que puñetera manía de decir todo en inglés)
Bien, llegó la hora de la información de seguridad...
Cachondeo monumental. Uno de los tcp al final del avión se reía con Alejandro que le tocó informarnos a nosotros dos de las normas de seguridad, tal y como dijo darthdla, en 'petit comité'.
Se empieza a reir y parecía que le estaba dando un poco de corte. Supongo que sería la primera vez que lo hizo ante tan solo dos personas y se vería extraño. Le dije que si quería, podía saltarse ese protocolo pues me lo sabía de memoria. Evidentemente está obligado a hacerlo y no puede hacer excepciones.
Entonces le digo: "Pues siéntate aquí y nos lo cuentas como colegas" señalándole el asiento libre entre nosotros dos. Se partía de risa, jejeje
Nos reímos mucho con el chico, en cada punto de las normas de seguridad, al final daba detalles adicionales en plan de broma, nunca fuera de tono ni saliendose de su profesionalidad. Hasta nos aclaró que los chalecos que hay debajo de los asientos están más limpios que el que él mostraba.
La gran duda era el tema del carrito. Seguro que todos vosotros lo descartasteis igual que yo, pero ¡no! Vueling no podía dejar escapar la oportunidad de vender alguna cosilla en ese vuelo tan... especial.
Lógicamente no pasaron el carrito, pero sí se acercó ese chico preguntándonos si queríamos tomar algo. 2 Heineken: 7 euros más de caja en ese vuelo ¡guauuu! jejeje
Llegamos a Lleida a los 25 minutos de vuelo.
Como el aeropuerto está en medio de la nada y siendo por la noche, no te enteras de cuánto estás de alto y sabía que en cualquier momento nos encontraríamos con la pista y así fue.
Al entrar en la terminal, me quedo asombrado. Todo es precioso, pero ¡¡¡minúsculo!!! Me recordó a Treviso.
Desde la pista a la calle yo diría que no hay ni 50m. No sé, igual ha sido la impresión que me dio y puede que no sea tan exagerado, pero vaya, que muy grande no era eso.
Allí estaban esperando los del vuelo a Palma (ILD-PMI). Serían unos 20 pasajeros.
Otro detalle gracioso y que unido a todo lo demás confirmaba aún más lo patético de todo eso, fue que el bus que lleva a Lleida fue exclusivo para nosotros.
A los otros dos pasajeros los venían a buscar y quedábamos nosotros dos nada más.
El conductor del autobús se reía de la situación. Me pregunta que a qué parte de Lleida vamos, le contesto que al NH Pirineus y en vez de llevarnos a la estación, nos acercó hasta la puerta de nuestro hotel. jajaja. Todo un detalle, todo sea dicho.
De verdad, ridículo todo de principio a fin...