Llegué a Zaragoza a las 2 de la mañana.
Pedí al taxista que me diera una vueltecita por la ciudad antes de llegar al hotel. Me quedé asombrado por que parecía que la ciudad era para nosotros dos, el taxista y yo. No había nadie. Ni un solo coche ni personas por allá. Fue un tour rápido y agradable con un guía excepcional.
Por la mañana me dirigí desde el hotel en dirección de la Basílica y me encontré con una gran fortificación que me llamó la atención por su arquitectura y por las torres que hay en el lado de la entrada. Era la Aljafería.
PVP entrada: 3€
Si por fuera ya es bello, por dentro es una pasada. Además de poder disfrutar de la arquitectura árabe del edificio, en algunos salones se encuentran pequeñas exposiciones de ornamentaciones en piedra.
Algunas habitaciones estaban adaptadas por los cristianos y sirvieron de estancias para los reyes de la Corona de Aragón.
En ese palacio se encuentra la torre del Trovador que inspiraría a Verdi para su famosa ópera.
Empezaba muy bien la estancia en Zaragoza.
Continúo caminando y llego a la Pl. del Pilar admirando la Basílica que es imponente la mires por donde la mires. Al fondo de la plaza, La Seo y su gran torre.
Entro en la Basílica y bueno, es realmente preciosa. En los techos se puede contemplar frescos del hijo más ilustre de Zaragoza, el mismísimo Goya.
La anécdota es que me pasé el rato dando vueltas por el interior de la Basílica buscando el pilar (columna) esperando encontrarme con algo grandioso.
Entré en la capilla, allí se encontraba una escultura en plata de la Virgen. Al lado, una pequeña talla que resultó ser la Virgen del Pilar. Chiquitita ella. Me acordé del Torico de Teruel... jejeje
Detrás de la capilla, una pequeña obertura en la pared dejaba verse una parte del pilar. Encima, una inscripción que decía literalmente: "Aquí se besa el pilar que puso la Virgen". (Toma ya!)
Dentro, en el cuarto de la capilla estaba la talla de la Virgen en grande con un manto blanco, que es la que imagino sacan en las fiestas.
Al salir, me dirijo a La Seo. Me chocó la diferencia de colores. La fachada de la catedral es de color blanco y el resto del edificio y la torre, de piedra. No me gustó ese detalle aunque sí el conjunto. No pude entrar. Los lunes cierran...

Me dí una vuelta por las inmediaciones hasta volver a la puerta de La Seo. Enfrente, en la placita de La Seo, vi una construcción en forma de cubo que era la entrada al Museo del Foro Romano. No pude entrar, los lunes cierran...

Tampoco pude visitar el Teatro aunque sí verlo desde fuera ni las termas ni el museo Zaragoza ni pude darme un paseo en barquito turístico ni... pues los lunes cierran!!!

(me salto cosas para evitar ser tan extenso como siempre)